En el primer semestre del 2011 el total de turistas internacionales que visitaron Perú fue de un millón 242,662, cifra que representó un crecimiento de 14.7 por ciento frente a similar período del año anterior.
Chile es el primer país emisor de turistas con una participación de 29.8 por ciento del total, seguido de Estados Unidos (16.7 por ciento), Argentina (seis por ciento), Ecuador (5.6 por ciento) y Brasil (4.3 por ciento), entre otros.
En los últimos seis años el arribo de turistas internacionales creció a una tasa promedio anual de 9.3 por ciento, tras pasar de recibir un millón 570,566 turistas en el 2005 a dos millones 299,187 en el 2010.
En el primer semestre del 2011 el arribo de visitantes de Chile registró un crecimiento de 32.9 por ciento respecto a igual período del año anterior.
También hubo mayores ingresos de turistas brasileños (42.4 por ciento) y argentinos (12 por ciento), en cambio disminuyeron los arribos de turistas estadounidenses (-2.7 por ciento).
El alto crecimiento del turismo en este período fue producto de las celebraciones del Centenario de Machu Picchu, la mayor difusión de los atractivos turísticos de Perú, la promoción de nuevos destinos turísticos diferentes al Cusco, el mantenimiento del boom gastronómico y las mayores inversiones en infraestructura turística.
Además influyó el efecto estadístico de comparar los auspiciosos resultados de este año contra el año pasado, cuando se cerró el acceso a Machu Picchu.
La consultora estimó que el 2011 deberá cerrar con más de 2.5 millones de turistas internacionales en Perú.
Además manifestó que la mayor integración Perú - Brasil a través de la carretera Interoceánica Sur y los tratados de Libre Comercio (TLC) permiten avizorar buenas perspectivas para el sector, y a la par del turismo histórico cultural, se desarrollaría el turismo de playa y de negocios, entre otros.

Entre los riesgos a considerar, están los ajustes fiscales en Estados Unidos y Europa como medida para corregir los problemas de sobreendeudamiento, hechos que podrían influir negativamente en las decisiones de hacer turismo hacia Perú.
Fuente : Andina.