
Con el fin de frenar la hemorragia de capitales que acumula en el año unos US$ 22 mil millones, según el Banco Ciudad, el gobierno argentino comenzó a aplicar duros controles en el mercado cambiario. Antes esta situación, expertos locales aseveran que Perú no es inmune a la enfermedad de “ilusión económica” que hoy vive Argentina por lo que las autoridades deben evitar esto.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner decidió “enfrentar” la tendencia al alza del dólar con las peores herramientas. Envió inspectores del organismo encargado de la recaudación tributaria, AFIP, a las casas de cambio para que las personas que pensaban comprar dólares tuvieran que explicar el origen de los fondos, el monto de lo que iban a comprar y; según el decreto, el destino de los dólares. Sobre la base de esa información, la AFIP decidía si el interesado podía o no adquirir dólares y por cuánto. No existía ningún criterio objetivo que fundamentara tal decisión de la AFIP.
Como toda medida de esta naturaleza, tuvo resultados mixtos. Junto con una gran reacción negativa de los interesados, se frenó la compra de la divisa debido a los trámites impuestos y al simple rechazo de una buena proporción de solicitudes. Los rechazos fueron disminuyendo con el pasar de los días y el Banco Central de Reserva redujo, y hasta eliminó transitoriamente, la venta de dólares de sus reservas para sostener el precio del dólar oficial.
Se frenó, de manera parcial e inestable, la tendencia que ha llevado a una fuga de capitales de más de US$ 20,000 millones en lo que va del año y, según algunos estimados, más de US$ 70,000 millones en los últimos cuatro años. Sin embargo, el precio de la divisa subió en el mercado que, a tono con la época, ya no es llamado “negro” sino denominado “blue” al tener un toque sofisticado. El dólar oficial cotiza en $ 4.27; el “blue” alrededor de $4.60 – 4.70.
Esta medida se coloca en las antípodas de la solicitud de Cristina Fernández en el G20 de aplicar “un capitalismo en serio” en lugar del “anarcocapitalismo” que rige hoy a nivel internacional. Un capitalismo “en serio” trataría de identificar de manera integral el origen de la búsqueda de refugio en el dólar por parte de los agentes económicos argentinos. Se abocaría así a examinar el origen de una inflación que ronda el 25% y que es maquillada de manera grosera por el Instituto Nacional de Estadística y Censos después de la intervención del gobierno. El dólar, por su parte, se aprecia entre el 5% y 7%, lo cual genera la impresión de “atraso cambiario” y se busca comprar la divisa pues se prevé que en el futuro tenderá a apreciarse. Para mantener el dólar “quieto”, el Banco Central ha destinado más de US$ 8,000 millones de sus reservas en lo que va del año. Hay que mencionar que en la semana que pasó el gobierno comenzó a abordar otro grave problema con incidencia en los desequilibrios de la economía argentina: el caos de los subsidios que alcanzan más de 70,000 millones de pesos.
En lugar de adoptar medidas de capitalismo “en serio”, el gobierno cede a su tendencia de ver un complot detrás de cualquier medida que a él no le guste. En el caso del dólar, el complot es de los grandes agentes que quieren provocar un “golpe financiero” enviando a pequeños compradores (“coleros”) a adquirir la divisa preferida por el imaginario argentino para impulsar el valor de ésta y crear un clima de imprevisibilidad. Se olvida, sin embargo, que alrededor del 30% de la fuga de capitales se da a través del mecanismo “contado con liquidación” según el cual los grandes agentes financieros adquieren valores en dólares y los liquidan en la plaza de Nueva York, donde dejan depositados los dólares obtenidos. El gobierno también parece olvidar que la era Kirchner declaró más de tres millones de dólares en depósitos a plazo fijo en su patrimonio. Además tienen importantes sumas en dólares connotados funcionarios gubernamentales, según la investigación realizada por la revista Noticias No. 1819.
Perú “no es inmune” Para el economista Carlos Adrianzén, nuestro país no es inmune a vivir la situación que se vive en Argentina, en cuanto al control del mercado cambiario ya que la esencia de la “Gran transformación”, plan de gobierno de Ollanta Humala, tiene un parecido enorme con el manejo de Kirchner, solo que Perú no es Argentina, es mucho mas pobre y caería más rápido. Además, señaló que gobiernos como el de Velasco Alvarado y el primer gobierno de Alan García lo hicieron.
“Hay peligro de caer en eso. Nadie en América Latina es inmune al socialismo de .Velasco que es parecido a lo que hace la presidenta argentina: precios altos y maquillan pésimos gobiernos. En el largo plazo se sabrán que fueron pésimos, en el corto o plazo todos los economistas dicen que no saben pero sí saben”, dijo. Refirió que las autoridades peruanas han tenido décadas cometiendo estos errores que al final siempre tienen una factura que la paga el pueblo.
“Con este tipo de medidas Argentina camina hacia Bolivia”, aseveró. En ese sentido, señaló que la situación que vive el país gaucho es una gran lección latinoamericana de la que no aprendemos nunca.
Explicó que el gobierno argentino se ve obligado a tomar este tipo de medidas porque su política vive de los precios externos, además de su mal manejo económico y el maquillaje que han hecho de las cifras macroeconómicas. Cabe señalar que Argentina lidia con una inflación del orden del 25% y un desbarajuste cambiario.
“El gobierno de Cristina Fernández miente con las cifras, las inventa. Si se ve en los últimos años, las cifras de Argentina o son los más grandes genios de la historia de América Latina o tienen un “pequeño” problema de sobreestimación de PBI y subestimación de la inflación; y cuando un país comienza a manipular sus estadísticas macro es como un paciente que comienza a usar un termómetro malogrado, no se sabe si tiene fiebre y al final lo que han descubierto es que tiene una severa inflación latente y problemas de pagos; por tanto, tiene que tener un control de cambios”, refirió.
A su vez refirió que el país del sur busca detener la fuga de capitales porque cuando esto se da se acaban las divisas y la economía se paraliza.
El dólar paralelo cuesta 16% más que el oficial Según el diario argentino El Clarín, los controles que instrumentó la AFIP para la venta de dólares generaron en la práctica un desdoblamiento múltiple del mercado cambiario. Los operadores ya siguen a diario la cotización de más de un tipo de divisa: el dólar formal, el “blue” (el que venden las cuevas), el turístico (el que fijan las agencias de viajes a la hora de comercializar los vouchers), el “contado con liqui” (el que surge de operaciones para fugar divisas), el del interior (el billete informal que se vende en las provincias) y el “futuro”.
Sin embargo, el que marca la sensación térmica de la demanda de dólares es el blue. Ayer este dólar subió 10 centavos y ya cotiza a $ 5 en la city porteña . Así, en su afán por hacerse de billetes, los ahorristas que quisieron comprar dólares evadiendo los controles de la AFIP estuvieron dispuestos a pagar 72 centavos más (16%) que el precio que la divisa registra en la plaza formal.
BCR se equivoca en manejar el tipo de cambio Adrianzén aseveró que el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) se equivoca en el manejo del tipo de cambio ya que sigue dos objetivos: manejar el sistema inflacionario; y al mismo tiempo, controlar el tipo de cambio.

“Así se cometen errores elementales de inconsistencia”, arguyó. Recomendó que el ente emisor para corregirse debe seguir un solo objetivo, como por ejemplo la meta inflacionaria y dejando flotar el tipo de cambio.
“Pero para dejar flotar el tipo de cambio antes se debe permitir que los ahorros de los trabajadores y de las AFP puedan salir al exterior eliminando el límite a las inversiones; ese seria el mejor camino, ya que eso haría que el tipo de cambio tome su verdadero valor, que flote en función a la oferta y demanda de divisas”, anotó.
Fuente : Expreso. |