1. Inicio
  2. Personajes
  3. Hiraoka: La increíble historia de un japonés visionario
02 Marzo del 2018 a las 11:33 am

Hiraoka: La increíble historia de un japonés visionario

Carlos Chiyoteru Hiraoka llegó de Japón solo de visita en 1933, pero su hermano logró convencerlo para que se quede y busque un futuro como odontólogo en el Perú.

Pero al no hablar español tuvo que ganarse el sustento en diversos trabajos y oficios que se le presentaban. Hasta que en 1938 llegó a sus manos un aviso publicado en un periódico de la colonia japonesa por el próspero comerciante don José Ishikawa, propietario de una cadena de tiendas en la ciudad de Ayacucho, donde solicitaba un empleado.

Sus inicios

Fue en esa tienda donde aprende el manejo del comercio y administración por lo que  la tienda surge y se expande a Huanta, pero el local cierra por motivos políticos y con su liquidación decide empezar su propia empresa.

Aún sin aprender a hablar el español a la perfección Don Carlos pudo adaptarse a las costumbre y se casó con una chica de Huanta, Rosa Torres, a los 27 años con quien abrió una pequeña tienda de 20 metros cuadrados donde vendía de todo, como un bazar. Todo lo que ganaba lo ahorraba y siempre se mantenía alejado de las deudas y préstamos.

Su economía crecía y el bazar fue creciendo en tamaño y en reputación, fue tan conocido y querido que Hiraoka llegó a ser alcalde de Huanta. Cuando tocó techo en la ciudad se enfocó en su siguiente objetivo: Lima.

El imperio Hiraoka

Llegó a Lima en 1964 y alquiló un puesto en la esquina de la Av. Abancay donde el éxito no llegó tan fácilmente, pues en los primeros cinco años se probó distintos rubros distintos, vendió importaciones de plástico, luego fue bazar, tienda de regalos, juguetería y hasta útiles de escritorio.

Los electrodomésticos llegaron de manera casual en uno de los viajes del Carlos Hiraoka donde un judío importador de radios le propone que los venda en su tienda, gracias a estas ventas se da la expansión de la empresa, con más sucursales hasta llegar a tener una marca de electrodoméstico llamada “Miray”

Lo cierto es que con la ayuda de sus familiares y amigos, Hiraoka fue construyendo un imperio comercial en la venta de electrodomésticos,tecnología y artículos para oficina y hogar, y cuya tenacidad y don de gente le sirvieron para generar una cultura empresarial.

Esta política se tradujo en el éxito comercial y prestigio de Importaciones Hiraoka. A pesar de fallecer en el 2004, Carlos Chiyoteru Hiraoka puede ver como la empresa sigue creciendo de la mano de sus hijos, quienes aprendieron que la clave de su éxito es una filosofía simple de amor al trabajo y sacrificio, que aprendieron de primera mano ayudando en la tienda de Huanta.

Etiquetas :

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios.

Avatar
imagenes-eventos