1. Inicio
  2. Tips Exportador
  3. 'Sí', la palabra que mata la productividad
10 Enero del 2018 a las 11:10 am

'Sí', la palabra que mata la productividad

Seguro que ya tienes en mente a esa persona que siempre dice que sí a todo lo que se le pide, aun cuando lo que le solicitan implica que se retrase en las actividades necesarias para el cumplimiento de su trabajo. Tal vez la persona que te vino a la cabeza, eres tú.

Este es un mal hábito que no reconoce género, edad, estatus, jerarquía, etcétera. Para poder cambiarlo, es necesario que primero comprendamos sus causas, y una vez que las tengamos más claras, podremos elaborar un plan con acciones sencillas para ir entrenándonos en la estupenda habilidad de saber decir que “no”, pero de forma constructiva.

No se trata de ser egoísta o ignorar las necesidades de los demás, sino de encontrar un equilibrio entre dos extremos igual de malos: el decir siempre que sí, y el decir siempre que no. Las actividades y derechos de los demás son tan importantes como los nuestros, y por eso, hay que intentar ser empáticos, razonables, y determinar en qué momentos debemos negarnos y en qué momentos hay que decir que sí, aceptando las necesidades de otros. Se trata de saber poner en primer lugar nuestras responsabilidades y compromisos, sin la intención de ignorar o perjudicar a nadie.

Tratando de entender de dónde surge este mal hábito, nos encontramos con que el ser humano ha aprendido a adaptarse y a tratar de ser aceptado por los demás como un medio de supervivencia. Desde niños aprendimos que ser complacientes nos beneficia. Complacer a los demás probablemente es el modo más común para manejar nuestro entorno.

Hablando de las organizaciones, saber decir que no, es una habilidad muy necesaria en la cotidianidad. Sabemos que en todas las áreas y niveles, siempre existe algún imprevisto que retrasa el cumplimiento de los planes de trabajo para lograr los objetivos; sin embargo, es imprescindible para no perder el rumbo, identificando a qué sí y a qué no le dedico tiempo y recursos. Además de los imprevistos como tal, en el camino surgen ideas buenísimas, que también es importante definir si vale la pena tomarlas en cuenta o no.

Hay ocasiones en las que no sabemos cómo decir que no. Nos sentimos comprometidos por tratarse de una idea muy atractiva; por el aprecio o respeto que le tenemos a quien nos hace la propuesta; o, incluso, porque proviene de nuestro cliente.

¿Qué hacemos generalmente en estas situaciones? Al no saber decir que no constructivamente, recurrimos a una serie de excusas. Hemos creído (de manera errónea) que al disfrazar nuestra negativa con excusas y disculpas, no seremos juzgados o cuestionados y contaremos con aprobación y aceptación, cosa que generalmente no sucede. Lo que sí logramos es emitir mensajes dobles que por un lado, distorsionan la verdad, y por otro, frecuentemente no son creíbles porque se nota a leguas que son excusas, que no sabemos cómo decir que no y que estamos dando largas. Esto puede molestar aún más, y no por la negativa en sí, sino por la falta de honestidad y claridad en lo que comunicamos.  

Ok, ya tenemos una comprensión más clara de lo que sucede, ahora, ¿cómo le hacemos para aprender a decir que no constructivamente?

Te comparto una serie de pasos sencillos que te ayudarán a aprender cómo decir que no, sin sentimiento de culpa, pero a la vez, con la seguridad de que la negativa tiene fundamentos benéficos, tanto para él, como para la organización:

- Asegúrate de comprender exactamente qué implicaciones tiene lo que se te está pidiendo. Si no estás seguro en el momento, siempre puedes pedir tiempo para pensarlo.

- Asegúrate de que la razón para decir “no”, no es falta de compromiso o inseguridad de realizar lo que se te pide, de ser así, afronta constructivamente la situación siendo honesto y pidiendo apoyo.

- Reconoce que el cumplimiento de tus compromisos agendados, la liberación de pendientes o tu plan de trabajo es igual de importante para lograr los objetivos establecidos.

- Responde sencilla y amablemente, normalmente decir “no”, nos pone algo nerviosos, para poder contestar clara y amablemente sigue estos pasos:

- Empieza agradeciendo o con un cumplido de acuerdo con la situación y utilizando el nombre de la persona.

- Di concretamente si puedes o no, o si tienes que checar antes y no tardes más de un día en contestar.

- Si quieres puedes explicar la razón por la cual no puedes.

- Para disminuir el efecto de decir “no”, puedes recomendar a alguien más que sí pudiera apoyar, o decir en qué momento sí podrías hacerlo, sugerir alguna otra alternativa o simplemente utilizar palabras que la animen.

- Cierra despidiéndote o cambiando el tema.

- Mantén una actitud sencilla y SONRÍE.

Para finalizar, no olvidemos un gran detalle: hay que aprender también a recibir las negativas por parte de los demás. Es necesario que reconozcamos, no sólo que los demás tienen el mismo derecho, sino que si queremos colaboradores y gestiones productivas, debemos difundir la política de respetar, en la medida de lo posible, los planes de trabajo establecidos para el logro de los objetivos de la organización.

Abusar de la palabra “sí”, puede significar decirle “no” al cumplimiento de los objetivos.

Etiquetas :

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios.

Avatar
imagenes-eventos